El embajador en el pádel de GestNowPlayers destaca que la paciencia y la constancia son claves en su deporte

Amanece cada día a las seis de la mañana y se pasa todo el día con la pala en la mano. Javier Escalante (Chaco, Argentina, 1986) trabaja muy duro. “Mi reto este año es estar entre los 20 mejores del mundo”, asegura. Él y su compañero de cancha, Toni Bueno, quieren escalar en el ranquin del World Padel Tour. Actualmente les quedan cuatro posiciones para hacer realidad el reto. La paciencia y la constancia son dos valores que Escalante, embajador en el pádel de GestNowPlayers, ve cruciales para hacer cumplir con sus objetivos, acompañados de un entrenamiento diario que combina ejercicios anaeróbicos y de fondo.

En 2008 Escalante se mudó a España tras haberse convertido en número uno en su país natal . Desde hace unos años Barcelona es la ciudad donde reside aunque el World Padel Tour le obliga a viajar por todo el mundo. Florida (EEUU), Portugal, Rusia, Suecia y Argentina son sus destinos de las próximas semanas. El pádel es un deporte que se juega en grupos de dos y Escalante habla de la importancia de mantener la sintonía con su compañero. “Prácticamente es una relación de pareja, hace falta estar en sintonía con objetivos similares o que se complementen”, cuenta

Javier Escalante

Escalante empezó su carrera a los doce años. Le hubiera gustado contar en aquel momento con una aplicación como GestNowPlayers, en un momento vital en el que ve básica la comunicación para contribuir a la madurez del crío. El embajador de la app —también entrenador de deporte base— considera que hoy en día es fundamental poder controlar la evolución de los niños y niñas a través de una solución tecnológica. “Me llena de orgullo y satisfacción representar a GestNowPlayers”, afirma.

Javier Escalante

Tres horas de entreno por la mañana, dos por la tarde y, luego, tres o cuatro más dando clases. La pala de Escalante es prácticamente como una prolongación de su mano. Su perseverancia hizo posible que con solo 20 años fuera el primero en su país. “No hay nada fácil, sobre todo en el deporte”, asegura el jugador. Preguntado por qué recomendaría a los más pequeños que sueñan con convertirse en profesionales del pádel, responde sin dudar: “Que sean constantes, es un camino muy largo y que no dejen los estudios”.

Javier Escalante